Cómo saber si tu perro tiene una rótula luxada medialmente
Aprende a identificar los signos de una rótula luxada medialmente en perros y cómo actuar para su diagnóstico y tratamiento efectivo.
Este contenido está dirigido a profesionales de la veterinaria con fines educativos. No reemplaza el criterio clínico ni el asesoramiento personalizado. Confía siempre en tu formación, experiencia y en el contexto específico de tus pacientes.

Algo en las patas traseras de tu perro no parece estar bien. Tal vez esta mañana, durante el paseo, se saltó uno o dos pasos. Tal vez extendió la pata hacia un lado al levantarse. Tal vez simplemente parece un poco más lento de lo habitual.
Te preguntas si es la rótula.
Esta guía te ayuda a reconocer los signos de luxación medial de la rótula en casa, entender qué decirle a tu veterinario y saber qué esperar cuando se confirme el diagnóstico.
Respuesta rápida: El signo casero más reconocible de la luxación medial de la rótula (MPL) es un salto intermitente en una pata trasera, donde tu perro levanta la pata durante unos pasos y luego vuelve a caminar normalmente. Otros signos incluyen temblor o extensión lateral de la pata, rigidez después del descanso y renuencia a saltar. El diagnóstico lo confirma el veterinario mediante un examen físico de la rodilla.
Puntos clave
- El salto intermitente en una pata trasera es el signo casero más claro de MPL.
- El temblor o patada hacia afuera es una autocorrección: tu perro está recolocando la rótula en su lugar.
- Siempre se deben revisar ambas rodillas: la MPL bilateral es común y la segunda rodilla puede no mostrar síntomas.
- La observación en casa es valiosa pero no diagnóstica: solo un examen veterinario confirma la MPL y determina el grado.
- Anota lo que observaste antes de la visita al veterinario: frecuencia, qué pata, qué lo desencadena.
- La detección temprana ofrece más opciones: un grado más bajo al diagnóstico generalmente implica un tratamiento más sencillo.
Los signos en casa: cómo se ve la MPL para un propietario
El salto intermitente
El signo más reconocible de la MPL es un breve salto unilateral. Tu perro camina o trota normalmente, luego de repente levanta una pata trasera durante dos o tres pasos y la vuelve a poner en el suelo. Todo parece normal inmediatamente después.
Este patrón es distintivo. Las roturas del ligamento cruzado causan cojera constante. Las distensiones musculares causan cojera constante. La MPL causa ese breve salto, casi casual, que desaparece tan rápido como apareció.
Si has visto esto, toma nota:
- ¿Qué pata? (¿Siempre la misma o alterna?)
- ¿Con qué frecuencia? (¿Una vez esta semana o varias veces hoy?)
- ¿Durante qué actividad? (¿Caminando, trotando, después de levantarse del descanso?)
- ¿Parece molesto el perro? (¿Continúa normalmente o se detiene y mira la pata?)
Esta información es exactamente lo que tu veterinario necesita para evaluar la situación.
Temblor o extensión lateral de la pata
Muchos perros con MPL desarrollan el hábito de sacudir o mover la pata afectada hacia un lado. Puede parecer que intentan sacudir algo de la pata.
Lo que realmente hacen es estirar y rotar la pata para recolocar la rótula en su surco. Es una autocorrección aprendida. Algunos perros son notablemente eficientes y vuelven a caminar en menos de un segundo.
Si ves esto, especialmente después de un breve salto en la misma pata, la MPL es una explicación probable.
Rigidez después del descanso
Un perro con MPL puede parecer rígido cuando se levanta después de dormir o estar acostado un rato. Puede dudar antes de ponerse de pie, caminar con cautela durante el primer minuto y luego soltarse al moverse.
Esto refleja una inflamación articular de bajo grado que se calma durante el descanso y se siente nuevamente cuando la articulación se carga por primera vez. Es común en MPL de grado 2 y grado 3.
Renuencia a saltar o subir escaleras
Antes de que aparezca una cojera visible, muchos perros con MPL comienzan a evitar actividades que estresan la rodilla. Observa:
- Detenerse al pie de las escaleras y mirar hacia arriba
- Renuencia a saltar al sofá o al auto
- Disminución de la velocidad en los paseos cuando antes trotaba adelante
- Menos entusiasmo por juegos o actividades que impliquen correr
Estos cambios de comportamiento son fáciles de pasar por alto o atribuir al envejecimiento o al estado de ánimo, especialmente en un perro que no cojea visiblemente.
Para un desglose completo de lo que significa cada signo y a qué grados corresponden, consulta signos clínicos y síntomas.
Para entender qué ocurre realmente dentro de la rodilla cuando la MPL causa estos signos, consulta qué es la luxación medial de la rótula.
Qué podrías sentir si examinas la rodilla tú mismo
Puedes intentar una evaluación casera muy simple, aunque no reemplaza un examen veterinario.
Siente suavemente la rótula:
Con tu perro acostado relajado de lado, localiza la rótula (la estructura pequeña y firme en la parte frontal de la rodilla, justo encima de la articulación). Intenta empujarla suavemente hacia el interior de la pata (medialmente).
En una rodilla normal, la rótula se siente firmemente sujeta y no se mueve fácilmente hacia la línea media. En un perro con MPL, la rótula puede sentirse floja o incluso deslizarse medialmente con poca presión.
No fuerces esto. Si tu perro reacciona con incomodidad, detente inmediatamente. Esta es una observación muy suave, no una prueba diagnóstica.
Escucha si hay clics:
Mientras flexionas y extiendes suavemente la rodilla, puedes oír o sentir un clic o chasquido. Esto es la rótula deslizándose dentro o fuera del surco. Si lo notas consistentemente en un lado, coméntalo con tu veterinario.
Qué puede y qué no puede decirte esto:
Una rótula que se siente floja en casa indica que la rodilla merece una revisión profesional. No indica el grado. La graduación requiere un veterinario que evalúe el rango completo de desplazamiento, si vuelve espontáneamente y si los huesos muestran alineación anormal.
Qué decirle a tu veterinario
Cuanto más específica y observacional sea tu descripción, más útil será. Antes de la cita, anota:
- Qué pata: izquierda, derecha o ambas?
- Qué viste: salto, temblor de la pata, rigidez, renuencia a saltar?
- Con qué frecuencia: diario, semanal, solo después de ejercicio?
- Qué lo desencadena: caminar, correr, levantarse del descanso, saltar?
- Desde cuándo sucede: notado por primera vez la semana pasada o hace meses?
- Si está aumentando en frecuencia o se mantiene igual
Una descripción como "ella salta con la pata trasera derecha unas tres veces por semana durante su paseo matutino, luego sacude la pata y sigue normalmente" le da a tu veterinario una imagen mucho más clara que "a veces parece un poco rara".
Cómo confirma el veterinario el diagnóstico
Tu veterinario diagnosticará la MPL mediante un examen físico manual. No se necesitan imágenes para confirmar la condición, aunque las radiografías proporcionan información adicional importante.
Qué implica el examen físico:
Tu veterinario flexionará y extenderá suavemente la rodilla de tu perro mientras palpa la rótula con los dedos. Está buscando:
- Si la rótula puede desplazarse manualmente hacia medial (hacia el interior)
- Si la rótula se desplaza durante la flexión y extensión por sí sola
- Si la rótula vuelve al surco espontáneamente o requiere recolocación manual
- La sensación de la profundidad del surco y la estabilidad general de la articulación
Con base en este examen, el veterinario asigna un grado del 1 al 4. Este grado es el número más importante en todo el proceso, porque determina cada decisión de tratamiento posterior.
Para saber exactamente qué significa cada grado y qué tratamiento suele requerir, consulta los grados que esta evaluación ayuda a identificar.
Radiografías: qué aportan al diagnóstico
Una vez confirmada clínicamente la MPL, generalmente se recomiendan radiografías para:
- Evaluar la profundidad del surco femoral
- Valorar la angulación ósea del fémur y la tibia
- Detectar cualquier artritis existente en la articulación
- Medir el grado de desplazamiento de la tuberosidad tibial (importante para la planificación quirúrgica)
Las radiografías no cambian el grado, pero sí modifican significativamente la comprensión de la complejidad del caso. Un perro de grado 2 con deformidad ósea leve en radiografía presenta un cuadro clínico muy diferente a un perro de grado 2 con varo femoral significativo y un surco severamente superficial.
¿Y las herramientas de evaluación en casa?
Algunas fuentes en línea describen pruebas caseras que implican mover manualmente la rótula. Estas están destinadas a detectar la MPL, no a diagnosticarla.
La limitación: determinar el grado requiere evaluar no solo si la rótula se mueve, sino cuánto, si vuelve por sí sola y cómo se siente toda la estructura de la rodilla durante el rango completo de movimiento. Estas sutilezas requieren manos entrenadas.
Tus observaciones en casa son un aporte valioso para tu veterinario. No sustituyen el examen clínico.
Para una guía específica sobre cachorros en riesgo y cómo evaluar signos tempranos, consulta detección temprana en cachorros.
Qué sucede después del diagnóstico
Una vez confirmado el grado, la conversación se centra en el tratamiento. El camino varía significativamente según el grado, los síntomas y los factores individuales de tu perro.
Para los siguientes pasos tras tener el diagnóstico, consulta pasos a seguir tras identificar la MPL.
Preguntas frecuentes
Mi perro a veces salta con ambas patas traseras. ¿Significa eso MPL en ambas rodillas?
Posiblemente. La MPL bilateral a menudo produce un patrón de salto o brinco en ambas patas traseras en lugar de una cojera clara unilateral. Si has notado afectación simétrica en las extremidades traseras, menciona esto específicamente a tu veterinario y espera que examinen ambas rodillas.
Mi perro fue diagnosticado con MPL pero no muestra síntomas. ¿Debo hacer algo?
Sí, al menos monitoreo. Incluso la MPL sin síntomas (típicamente grado 1) se beneficia de evaluaciones veterinarias regulares para asegurar que no progrese. El control de peso, ejercicio adecuado y reevaluaciones periódicas del grado son estándar. Tu veterinario te indicará el intervalo de seguimiento apropiado.
¿Puedo determinar el grado en casa?
No de manera confiable. El grado refleja la frecuencia con que la rótula se desplaza, si vuelve espontáneamente y si puede recolocarse manualmente: todo lo cual requiere examen físico. Lo que observas en casa describe síntomas, lo que ayuda a tu veterinario a evaluar la gravedad, pero el grado en sí requiere evaluación clínica.
El salto de mi perro comenzó de repente. ¿Debo ir a urgencias veterinarias?
Si el salto es el patrón intermitente clásico (levanta la pata y luego vuelve a caminar normalmente), generalmente no es una emergencia. Programa una cita veterinaria en los próximos días. Si tu perro no apoya peso, llora de dolor o la pata se ve visiblemente deformada, eso cambia la urgencia y requiere atención pronta o el mismo día.
Los signos de la MPL son lo suficientemente sutiles como para que muchos propietarios los observen durante semanas o meses antes de relacionarlos con un problema de rodilla. El breve salto es fácil de descartar. El temblor de la pata parece peculiar más que clínico. La rigidez parece envejecimiento normal. Si has notado alguno de estos patrones, especialmente en una raza pequeña, vale la pena seguir tu instinto. Un examen físico de 15 minutos puede confirmar o descartar la MPL y darte la información necesaria para decidir qué hacer a continuación.
Recursos
- American College of Veterinary Surgeons. Patellar Luxations.acvs.org
- Cornell University College of Veterinary Medicine. Patellar Luxation.vet.cornell.edu
- VCA Animal Hospitals. Luxating Patella in Dogs.vcahospitals.com
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