Causas comunes de cojera en perros después de una cirugía de TPLO
Conoce las causas más comunes de cojera en perros después de una cirugía TPLO. Aprende cuándo es normal y cuándo acudir al veterinario

Un año después de la cirugía de TPLO, la mayoría de los perros recuperan la movilidad completa. Sin embargo, si su perro sigue cojeando, significa que algo anda mal. Puede sentir algo de rigidez o una leve molestia después de una actividad intensa, pero la cojera persistente no es normal durante la recuperación.
La osteotomía de nivelación de la meseta tibial (TPLO) es un procedimiento muy eficaz para las lesiones del ligamento cruzado craneal (LCC). Estabiliza la rodilla y restaura su función. La mayoría de los perros se recuperan completamente en seis meses, aunque puede haber pequeñas diferencias. Si la cojera persiste más de un año, podría deberse a problemas como problemas con el implante, artritis o atrofia muscular.
Aunque esto puede ser preocupante, la buena noticia es que la mayoría de las causas se pueden diagnosticar y tratar. Descubrir por qué su perro cojea es el primer paso para ayudarlo a recuperar la comodidad y la movilidad. Analicemos las posibles causas y las mejores soluciones.
Causas comunes de cojera un año después de la cirugía de TPLO
Si su perro sigue cojeando un año después de la cirugía de TPLO, podría haber varias razones subyacentes. Aquí le presentamos las causas más comunes, sus síntomas y cómo abordarlas.
1. Desarrollo de artritis en la articulación afectada
La artritis es un problema común a largo plazo.Después de la cirugía de TPLO, debido a cambios en la mecánica articular y al desgaste natural con el tiempo. Si bien la TPLO estabiliza la rodilla, no puede prevenirla por completo. enfermedad articular degenerativa (EDD)La inflamación causada por la cirugía, la distribución alterada del peso y el daño existente al cartílago pueden provocar artritis después de la cirugía.
Los perros con artritis suelen presentar rigidez, especialmente después de descansar o despertarse. Pueden mostrarse reacios a correr, saltar o subir escaleras, y su malestar suele empeorar con el frío o la humedad.
Para controlar la artritis, los veterinarios suelen recetar
- AINE (por ejemplo, carprofeno o meloxicam)para reducir la inflamación y el dolor.
- Suplementos para las articulaciones, como la glucosamina, la condroitina y los ácidos grasos omega-3, pueden ayudar a retardar la degeneración del cartílago.
- Ejercicio controlado, como caminatas cortas y natación, fortalecen los músculos y reducen la tensión en las articulaciones.
2. Falla o aflojamiento del implante
Los implantes TPLO, incluyendo placas y tornillos, están diseñados para proporcionar estabilidad de por vida, pero a veces pueden aflojarse con el tiempo. El exceso de actividad durante la recuperación, una consolidación ósea inadecuada o una infección inadvertida pueden debilitar la sujeción del implante, causando inestabilidad articular y molestias.
Los signos de falla del implante incluyen:hinchazón persistente,empeoramiento de la cojera, y sonidos de clicdesde la rodilla cuando el perro se mueve.
Un veterinario confirmará el diagnóstico utilizandorayos X, que puede mostrar desplazamiento del implante o reabsorción ósea alrededor del implante. Si se detecta inestabilidad,cirugía de revisiónPuede ser necesario reemplazar o retirar el implante. En casos leves, controlar el dolor y limitar la actividad podría ser suficiente.
3. Desgarros de menisco que ocurren después de la cirugía
El meniscoEs un cartílago importante en la rodilla que absorbe los impactos y ayuda a estabilizar el movimiento. Después de una cirugía de TPLO, el menisco aún puede desgarrarse, especialmente si ya existía daño o si la articulación estuvo sometida a demasiada tensión durante la recuperación.
Los perros con un desgarro de menisco suelen presentar:
- cojera repentina
- renuencia a poner peso sobre la pierna
- Un sonido de clic distintivo al caminar
Un veterinario diagnosticará la condición a través de palpación articulary confirmarlo usando Resonancia magnética o artroscopia.
El tratamiento depende de la gravedad. En caso de desgarros importantes,recorte quirúrgico (meniscectomía parcial)es la opción preferida, mientras que los casos leves pueden tratarse con alivio del dolor y restricción de la actividad.
4. Infección en el sitio quirúrgico o dentro de la articulación
Aunque es poco frecuente, pueden desarrollarse infecciones meses después de la cirugía de TPLO debido a bacterias persistentes o problemas relacionados con el implante. Los perros con una infección pueden presentar:
- Hinchazón alrededor del sitio quirúrgico
- Aumento del calor en la zona afectada.
- Secreción de la incisión
- Letargo o disminución de la actividad
- Fiebre y malestar general
Para confirmar una infección, los veterinarios realizan análisis de sangre y un cultivo de líquido articular para identificar la bacteria causante. El tratamiento suele consistir en antibióticos a largo plazo, pero en casos graves con el implante afectado, puede ser necesaria la extracción quirúrgica de la placa y los tornillos.
Para minimizar el riesgo de infección, muchos cirujanos utilizan Lavado Simini ProtectDurante la cirugía. Esta solución sin antibióticos ayuda a reducir la formación de biopelículas y la contaminación bacteriana, disminuyendo así la probabilidad de infecciones postoperatorias. La intervención temprana sigue siendo crucial para prevenir mayores daños articulares y garantizar una recuperación sin complicaciones.
5. Problemas compensatorios debido al uso excesivo de otras extremidades
Tras la cirugía de TPLO, los perros suelen desplazar su peso hacia la pata opuesta, lo que puede provocar distensión y, con el tiempo, cojera en esa extremidad. Esta sobrecompensación puede provocar problemas articulares secundarios, desequilibrios musculares e incluso artritis precoz.
Las señales incluyen:
- Nueva cojera en la pierna opuesta
- Una marcha inusual o rigidez después de la actividad
El tratamiento se centra en fisioterapiapara fortalecer ambas patas traseras de manera uniforme, controlar el dolor y ajustar las rutinas de ejercicio para evitar una tensión excesiva.
El uso de herramientas de distribución del peso, como ejercicios de equilibrio y terapia en cinta de correr subacuática, puede ayudar a corregir los desequilibrios del movimiento.
6. Hinchazón e inflamación alrededor del área quirúrgica
La hinchazón persistente cerca del sitio TPLO puede indicar inflamación crónicadebido a una cicatrización inadecuada, tejido cicatricial excesivo o irritación de bajo grado alrededor del implante.
Los síntomas incluyen:
- hinchazón visible,
- calor alrededor de la articulación y
- malestar al tacto.
Para reducir la inflamación, la terapia de frío (bolsas de hielo), la terapia láser, los AINE (carprofeno, meloxicam) y los masajes suaves son eficaces. Si la inflamación persiste a pesar del tratamiento, un veterinario podría detectar problemas subyacentes, como irritación del implante o daño en los tejidos blandos.
7. Progresión de la enfermedad articular degenerativa
Degeneración articular posquirúrgicaLa DJD puede ocurrir si el cartílago continúa desgastándose después de la cirugía de TPLO. A diferencia del envejecimiento normal, la DJD provoca una pérdida gradual de movilidad debido al daño articular continuo.
Los perros con DJD presentan síntomas como cojera progresiva, rigidez articular y dificultad para ponerse de pie después de descansar. El manejo de la DJD implica un plan de cuidado articular a largo plazo, que incluye control de peso, suplementos articulares (glucosamina, MSM, omega-3) y analgésicos recetados. Las terapias alternativas, como la acupuntura o la hidroterapia, también pueden ayudar a mejorar la movilidad.
8. Debilidad o atrofia muscular debido a la actividad limitada
Si rehabilitación después de la cirugía TPLOSi la fuerza muscular es insuficiente, puede producirse atrofia muscular, lo que hace que la pierna afectada se vea más delgada y débil. Este desequilibrio provoca fatiga, falta de soporte articular y cojera persistente.
Las señales incluyen:
- agotamiento temprano durante las caminatas
- masa muscular desigual
- vacilación para utilizar completamente la pierna operada
Los mejores tratamientos incluyen hidroterapia (como natación o uso de una cinta de correr subacuática), ejercicios de fortalecimiento muscular y paseos controlados. La rehabilitación gradual ayuda a reconstruir la masa muscular perdida, garantizando una mejor estabilidad articular y reduciendo la cojera a largo plazo. Su veterinario debería recomendarle estos tratamientos.
Acciones y tratamientos recomendados para corregir la cojera
Identificar la causa raíz de la cojera es el primer paso hacia un tratamiento eficaz y una mejora de la movilidad a largo plazo. A continuación, se presentan algunos posibles tratamientos para abordar la cojera:
1. Consulta con un veterinario para un diagnóstico adecuado
Antes de determinar la causa de la cojera, es importante consultar con un veterinario. Muchas complicaciones posteriores a la TPLO presentan síntomas similares, por lo que se requiere un examen exhaustivo para garantizar el tratamiento adecuado.
Los veterinarios utilizan radiografías para detectar aflojamiento de implantes o artritis, y análisis del líquido articular para detectar infecciones. Si se sospecha una rotura de menisco, una resonancia magnética o una artroscopia pueden proporcionar un diagnóstico claro.
En casos persistentes o graves, podría ser necesario un especialista en ortopedia, especialmente si se considera una cirugía de revisión. El diagnóstico temprano ayuda a prevenir mayores daños articulares y garantiza el mejor plan de recuperación.
2. Implementación de ejercicios de fisioterapia o rehabilitación
La fisioterapia es crucial para recuperar la fuerza y la movilidad tras la cirugía de TPLO. La hidroterapia, como la natación o el uso de una cinta de correr subacuática, es un excelente ejercicio de bajo impacto que fortalece los músculos y reduce la tensión articular. Caminar en una cinta de correr en condiciones controladas fortalece la pierna sin forzarla demasiado.
El estiramiento pasivo ayuda a mantener la flexibilidad y previene la rigidez, especialmente en perros mayores. Un terapeuta de rehabilitación veterinaria puede crear un programa personalizado según el nivel de movilidad del perro. El movimiento regular y estructurado favorece la recuperación a largo plazo y reduce el riesgo de lesiones compensatorias.
3. Uso de medicamentos como antiinflamatorios o analgésicos.
A menudo se necesitan medicamentos para controlar el dolor y la inflamación, especialmente si se presenta artritis o degeneración articular. Los AINE como el carprofeno y el meloxicam se recetan comúnmente para reducir la inflamación. Si hay dolor nervioso, se podría recomendar gabapentina o tramadol.
Para perros con artritis crónica, las inyecciones de Cartrophen (Pentosano Polisulfato Sódico) pueden ayudar a retrasar la enfermedad y mejorar la función articular. Siempre consulte con un veterinario sobre los planes de medicación a largo plazo para minimizar los posibles efectos secundarios.
4. Control de peso para reducir la tensión articular
El sobrepeso sobrecarga las articulaciones, lo que empeora la cojera y retrasa la recuperación. Mantener un peso corporal ideal es esencial para los perros después de una cirugía de TPLO. Si se necesita bajar de peso, una dieta baja en calorías como Royal Canin Satiety o Hill's Metabolic puede ser beneficiosa.
Controlar las porciones, medir la ingesta de alimentos y limitar las golosinas altas en calorías ayuda a prevenir un aumento de peso innecesario. Un plan de ejercicios de bajo impacto, que incluye paseos cortos y controlados, y natación, ayuda a mantener la musculatura sin forzar las articulaciones. Controlar el peso regularmente durante las visitas al veterinario ayuda a monitorear el progreso.
5. Consideración de suplementos articulares como la glucosamina y la condroitina
Los suplementos para las articulaciones favorecen la movilidad a largo plazo y ayudan a reducir la inflamación en los perros después de la cirugía TPLO.Glucosamina y condroitinaayudar a reparar el cartílago, mientras queMSM (metilsulfonilmetano)Tiene propiedades antiinflamatorias.
Ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado)ayudar a lubricar las articulaciones y reducir la rigidez, yExtracto de mejillón de labios verdesOfrece beneficios antiinflamatorios naturales. Estos suplementos no son soluciones rápidas, sino que brindan apoyo a largo plazo cuando se combinan con medicamentos y terapia.
La orientación veterinaria garantiza la dosis y la eficacia adecuadas.
6. Chequeos veterinarios regulares para monitorear el progreso
Las revisiones veterinarias de rutina ayudan a supervisar la recuperación y a detectar signos tempranos de complicaciones como artritis, pérdida muscular o problemas con los implantes. Las evaluaciones regulares permiten realizar ajustes en el manejo del dolor, la fisioterapia y la dieta.
Durante cada visita, los propietarios deben discutircambios en la movilidad, niveles de dolor y cualquier síntoma nuevocon el veterinario.
Cuándo considerar una cirugía adicional o tratamientos alternativos
En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía adicional si el procedimiento TPLO inicial no resolvió completamente el problema.Fallo del implante(placas o tornillos sueltos), severoartritis, o unadesgarro de meniscoque no se trata puede causar dolor continuo e inestabilidad, requiriendo cirugía de revisión.
Antes de considerar otra operación, las terapias alternativas pueden ayudar a controlar el dolor y mejorar la función articular:
- Terapia con células madrePromueve la reparación de tejidos y reduce la inflamación.
- Inyecciones de PRP (plasma rico en plaquetas)Mejora la curación y apoya la salud del cartílago.
- AcupunturaEs otra opción que ayuda a aliviar el dolor y mejora la circulación.
Estos tratamientos pueden ser eficaces para retrasar o incluso evitar la cirugía. Una consulta con un veterinario o especialista puede ayudar a determinar el mejor enfoque según la condición de su perro.
Conclusión
Cojear un año después de la cirugía de TPLO no es normal, pero la buena noticia es que es tratable. Como ya comentamos, la causa podría ser artritis, problemas con el implante, debilidad muscular o incluso una rotura de menisco. Cuanto antes identifique el problema, mayores serán las posibilidades de que su perro vuelva a la normalidad.
Hay muchas maneras de ayudar, desde fisioterapia y medicamentos hasta tratamientos alternativos como inyecciones de PRP o acupuntura. Pero ¿cuál es el mejor primer paso?Una visita al veterinario.Pueden identificar el problema y recomendar el plan de tratamiento adecuado.
Con los cuidados adecuados, la mayoría de los perros se recuperan bien y se mantienen activos durante años. Así que no espere: la comodidad y la movilidad de su perro valen la pena.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que un perro siga cojeando un año después de la cirugía TPLO?
No, no es normal que un perro siga cojeando un año después de la cirugía de TPLO. Si bien puede presentarse una ligera rigidez, la cojera persistente suele indicar problemas como artritis, problemas con el implante o debilidad muscular. Se recomienda una revisión veterinaria para determinar la causa y determinar el tratamiento adecuado. Una actuación temprana puede prevenir un mayor daño articular y mejorar la movilidad a largo plazo.
¿Cómo sé si el implante TPLO de mi perro está fallando?
Los signos de fallo del implante incluyen un empeoramiento de la cojera, hinchazón alrededor de la zona intervenida y chasquidos o rechinamientos al moverse. En ocasiones, los perros pueden sentir molestias al tocar la zona. Un veterinario puede comprobar la estabilidad del implante mediante radiografías. Si el implante se ha desplazado o aflojado, podría ser necesaria una cirugía de revisión para restaurar la función articular y aliviar el dolor.
¿Puede la fisioterapia seguir ayudando si mi perro cojea un año después?
Sí, la fisioterapia puede ayudar incluso un año después de la cirugía de TPLO. Los ejercicios de fortalecimiento, la hidroterapia y la caminata controlada en cinta pueden mejorar la función muscular y el soporte articular. Un especialista en rehabilitación puede crear un plan personalizado según la causa de la cojera. La terapia regular puede reducir las molestias, mejorar la movilidad y prevenir otras lesiones.
¿Existen riesgos a largo plazo si no abordo la cojera?
Sí, ignorar la cojera persistente puede provocar un empeoramiento de la artritis, pérdida muscular y mayor tensión en otras articulaciones. Los perros pueden empezar a apoyar demasiado peso en la pata opuesta, lo que aumenta el riesgo de sufrir más lesiones. La inestabilidad articular no tratada también puede causar dolor crónico y reducir la movilidad con el tiempo. Consultar a un veterinario a tiempo puede ayudar a prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de su perro a largo plazo.
¿Qué remedios caseros puedo probar antes de ir al veterinario?
Si bien lo mejor es consultar a un veterinario, puedes intentarterapia de frío (bolsas de hielo)para la hinchazón,masaje suavepara aliviar la rigidez yejercicio controladocomo paseos cortos. Suplementos articulares conglucosamina y omega-3Puede favorecer la salud articular. Mantener a su perro en un peso saludable también reduce la tensión articular. Sin embargo, si la cojera persiste o empeora, es necesaria una visita al veterinario para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
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