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Antes y después de la cirugía TPLO

Antes y después de la cirugía TPLO

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Descubre qué esperar antes y después de la cirugía TPLO en perros. Guía práctica sobre preparación, recuperación y resultados reales

Por 

Sustainable Vet Group

Actualizado el 

21/12/25

.

Una rotura del ligamento cruzado craneal (LCC) puede provocar cojera, dolor y dificultad para moverse en un perro. La osteotomía de nivelación de la meseta tibial (TPLO) es una de las mejores y más fiables maneras de restaurar la movilidad y reducir el daño articular a largo plazo. Es muy eficaz para estabilizar la rodilla, especialmente en perros activos o de razas grandes.

Muchos dueños de mascotas se preocupan:¿Mi perro volverá a caminar con normalidad? ¿Cuánto tiempo tarda la recuperación? ¿Qué mejoras puedo esperar?La buena noticia es que la mayoría de los perros recuperan su función completa en unos meses y a menudo vuelven a sus actividades favoritas sin dolor.

Sin embargo, la TPLO es una cirugía mayor que requiere una planificación preoperatoria minuciosa y cuidados postoperatorios específicos. Esta guía le explicará todo lo que necesita saber antes, durante y después de la cirugía, basada en experiencias reales de cirujanos veterinarios, para ayudarle a tomar decisiones informadas sobre la salud de su perro.

Estado del perro antes y después de la cirugía TPLO

Saber qué esperar antes y después de la cirugía le ayudará a brindar la mejor atención y a establecer expectativas realistas. Aquí tiene un resumen sencillo del proceso.

Antes de la cirugía

Antes de la cirugía, su perro probablemente cojea o evita apoyarse en la pata lesionada. Podría notar hinchazón alrededor de la rodilla, dificultad para levantarse o acostarse y una reticencia general a moverse. Con el tiempo, la pata afectada pierde músculo, lo que dificulta aún más el movimiento. Si no se trata, la inestabilidad articular puede provocar artritis, lo que empeora el dolor.

Inmediatamente después de la cirugía

Inmediatamente después de la cirugía de TPLO, su perro estará aturdido por la anestesia y necesitará descansar. La pata operada estará hinchada y rígida, y su movimiento será muy limitado. Los analgésicos y antiinflamatorios ayudarán a aliviar las molestias, pero su perro necesitará ayuda para ir al baño y deberá permanecer en un espacio cerrado y tranquilo para evitar lesiones.

2 semanas después de la cirugía

Para la segunda semana, su perro podrá empezar a apoyarse con cuidado en la pata operada. La incisión debería estar cicatrizada, pero aún podría haber algo de hinchazón. Los paseos cortos y controlados con correa facilitan la recuperación, pero aún no se permite correr, saltar ni jugar. Mantener a su perro tranquilo durante este tiempo es crucial para una correcta recuperación.

6-8 semanas después de la cirugía

En este momento, notará un progreso significativo. La fuerza y ​​la estabilidad de su perro mejoran, y podrá caminar con mayor comodidad. Una radiografía de seguimiento confirmará si el hueso está sanando correctamente. Los ejercicios de rehabilitación y el movimiento controlado ayudan a reconstruir el músculo, pero la actividad sin restricciones sigue sin estar permitida.

3-6 meses después de la cirugía

En esta etapa, la mayoría de los perros recuperan su función completa. Pueden correr, jugar y retomar sus actividades habituales sin dolor. Los ejercicios de fortalecimiento continuos y el control del peso son esenciales para prevenir futuras lesiones. Si ambas rodillas necesitaron cirugía, la recuperación podría tardar un poco más, pero el resultado a largo plazo es excelente.

Ahora que tiene una comprensión básica de la condición de su perro antes y después de la cirugía TPLO, exploremos los detalles más a fondo.

Estado prequirúrgico del perro

Antes de someterse a la cirugía TPLO, los perros con un ligamento cruzado anterior desgarrado enfrentan graves problemas de movilidad y malestar, que empeoran con el tiempo sin tratamiento.

Cojear o evitar poner peso sobre la pierna

Uno de los primeros y más evidentes signos de una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) es la cojera. Al principio, los perros pueden presentar una cojera leve que empeora con la actividad y mejora con el reposo. A medida que progresa la lesión del ligamento, suelen evitar por completo apoyar el peso sobre la pata afectada.

En cambio, pueden tocarse los dedos del pie o mantener la pierna levantada del suelo para reducir el dolor. Esta alteración de la marcha ejerce una tensión adicional sobre la pierna sana, lo que aumenta el riesgo de sufrir más lesiones.

Dificultad para ponerse de pie o acostarse

Los perros con un desgarro del ligamento cruzado anterior (LCC) tienen dificultades para realizar movimientos básicos, como levantarse desde una posición de descanso o acostarse cómodamente. Pueden tardar más en levantarse, dudar antes de sentarse o desplazar el peso torpemente para evitar el dolor. Algunos perros pueden resistirse al ejercicio, prefiriendo permanecer en un lugar en lugar de moverse. Con el tiempo, la reticencia a moverse puede provocar rigidez y empeoramiento del dolor articular.

Pérdida muscular progresiva en la pierna afectada

Cuando un perro evita usar la pata lesionada, los músculos comienzan a debilitarse y encogerse debido a la inactividad. Esta atrofia muscular se hace más visible con el tiempo, haciendo que la pata afectada parezca más delgada en comparación con la sana. La pérdida de masa muscular reduce aún más la estabilidad de la rodilla, lo que hace que el movimiento sea más doloroso y la recuperación más difícil si no se trata.

Signos de dolor y malestar crónicos

El dolor crónico afecta no solo la movilidad del perro, sino también su comportamiento general. Algunos perros se vuelven inquietos y pueden lamerse o morderse la rodilla con frecuencia debido a la incomodidad. Otros pueden volverse retraídos, menos juguetones o incluso irritables.

Los cambios en el apetito y los patrones de sueño también pueden indicar dolor persistente. Sin tratamiento, el malestar crónico puede derivar en artritis, lo que reduce considerablemente la calidad de vida del perro.

¿Qué esperar inmediatamente después de la cirugía?

Los primeros días tras la cirugía de TPLO son cruciales para la recuperación. Comprender qué es normal y qué no puede ayudarle a gestionar eficazmente el proceso de curación de su perro.

Primeras 24 horas después de la cirugía

Después de la cirugía, su perro estará aturdido por la anestesia y podría parecer desorientado. Es normal que esté somnoliento, duerma más de lo habitual y tenga menos apetito. La pata operada probablemente estará hinchada y con hematomas, pero esto debería mejorar en los próximos días.

Controlar el dolor es fundamental. Los veterinarios suelen recetar antiinflamatorios (como carprofeno o meloxicam) y analgésicos (como tramadol o gabapentina) para ayudar a reducir las molestias y la inflamación. Algunos perros también pueden recibir antibióticos para prevenir infecciones.

Primera semana: qué esperar

  • Descanso estricto en jaulas:Su perro debe permanecer en un área cerrada y segura, como una jaula o una habitación pequeña, para evitar movimientos innecesarios. Los movimientos repentinos pueden interferir con la curación y causar complicaciones. Proporciónele ropa de cama cómoda y mantenga el área tranquila. Si su perro está inquieto, los calmantes pueden ser útiles.
  • Paseos con correa limitados:Durante la primera semana, los paseos con correa deben ser cortos y lentos, solo para ir al baño. Evite las escaleras, los suelos resbaladizos y los terrenos irregulares. Use un portabebés o una toalla debajo de la barriga si es necesario. No se permite correr, saltar ni jugar para evitar nuevas lesiones.

Cuidado de la incisión: mantener la herida limpia y evitar que se lama

El cuidado adecuado de la incisión es esencial para prevenir infecciones. Revise la herida a diario para detectar enrojecimiento, hinchazón o supuración. Los puntos o grapas deben permanecer intactos y no debe haber sangrado excesivo. Evite bañar a su perro o dejar que la herida se moje hasta que el veterinario lo autorice.

Para evitar que su perro se lama o muerda, lo que puede provocar una infección, debe usar unCollar isabelino (collar E)u otro dispositivo de protección. Si su perro sigue demasiado interesado en la herida a pesar del collar, consulte con su veterinario sobre otras opciones de protección, como vendajes o trajes de recuperación quirúrgica.

Cuándo llamar al veterinario

Comuníquese con su veterinario si nota:

  • Hinchazón excesiva:Una leve hinchazón es normal, pero si la pierna parece significativamente más grande, podría indicar un problema.
  • Sin soporte de peso en absoluto:Al principio, muchos perros evitan usar la pata, pero entre los 10 y 14 días deberían comenzar a tocarla con los dedos o a poner algo de peso sobre ella.
  • Signos de infección:Enrojecimiento, calor, supuración o un mal olor alrededor de la incisión pueden sugerir una infección y requerir atención inmediata.

Cronograma de recuperación y hitos (semana a semana)

La recuperación de la cirugía de TPLO se realiza por etapas, y la paciencia es clave. Cada fase se basa en la anterior, garantizando que su perro recupere la movilidad completa de forma segura.

Semanas 1-2: Descanso estricto (fase de base)

Las dos primeras semanas se centran en el descanso y la recuperación. Su perro debe permanecer en un espacio cerrado, como una jaula o una habitación pequeña, para evitar movimientos repentinos que puedan interrumpir la recuperación. Los paseos cortos y controlados con correa son solo para ir al baño, y se deben evitar todas las demás actividades.

Algunos perros pueden empezar a tocarse los dedos con la pata operada, pero es poco probable que soporten todo el peso en esta etapa. Si su veterinario lo recomienda, los ejercicios pasivos de amplitud de movimiento pueden ayudar a prevenir la rigidez. También es importante revisar diariamente la zona de la incisión para detectar enrojecimiento, hinchazón o supuración que puedan indicar una infección.

Semanas 3-4: Aumento gradual de la actividad

Para la tercera semana, su perro podría empezar a apoyar ligeramente el peso en la pata operada, pero el movimiento debería seguir siendo limitado. Los paseos con correa pueden ser un poco más largos, pero deben ser lentos y controlados.

Sigue sin estar permitido correr, saltar ni jugar bruscamente. Se pueden usar compresas de hielo para reducir la hinchazón después de la actividad, y se pueden iniciar ejercicios de rehabilitación leves bajo supervisión veterinaria. Si su perro presenta molestias o si la hinchazón empeora, reduzca la actividad.

Semanas 5-6: Desarrollo de fuerza

En esta etapa, la movilidad de su perro debería estar mejorando, y los paseos controlados con correa pueden aumentarse a 10-15 minutos. Algunos perros se benefician de ejercicios de rehabilitación de bajo impacto, como el entrenamiento de equilibrio o la hidroterapia, para ayudarles a recuperar la fuerza muscular.

La carga de peso debe ser más constante, aunque aún puede ser irregular. Cualquier signo de cojera, reticencia a caminar o dolor debe ser reportado a su veterinario. Deben evitarse los saltos, las carreras y los movimientos bruscos para prevenir contratiempos.

Semanas 7-8: Recuperando la movilidad

La mayoría de los perros mostrarán un progreso significativo en esta etapa. Deberían soportar peso sobre la pata con mínima dificultad y caminar con más confianza. Según la recomendación del veterinario, se puede introducir el movimiento sin correa en un entorno controlado, pero las actividades de alto impacto deben seguir siendo limitadas.

Generalmente se realiza una radiografía de seguimiento en esta época para confirmar la correcta consolidación ósea. Si todo parece correcto, se puede aumentar gradualmente la actividad bajo supervisión.

3-6 meses: recuperación completa

A los tres meses, la mayoría de los perros pueden retomar sus actividades habituales, como correr y jugar. La fuerza y ​​la masa muscular deberían haberse recuperado por completo, aunque los ejercicios de bajo impacto continuos, como la natación o el juego controlado, pueden ayudar a mantener la salud articular.

Algunos perros aún pueden presentar rigidez leve después de largos períodos de descanso, pero esta suele mejorar con el tiempo. Si se observa alguna molestia o dificultad persistente, podría ser necesario un seguimiento veterinario.

Seguir el plan de recuperación proporcionado por su veterinario garantiza que su perro se recupere de forma segura y vuelva a una vida feliz y activa sin complicaciones. La paciencia, la constancia y una supervisión atenta durante todo el proceso le brindarán a su perro el mejor resultado posible.

Contratiempos y complicaciones comunes

Aunque la mayoría de los perros se recuperan bien de la cirugía de TPLO, pueden presentarse contratiempos. Comprender las posibles complicaciones y saber cuándo buscar ayuda veterinaria puede prevenir problemas a largo plazo y garantizar una recuperación sin contratiempos.

El perro sigue cojeando después de 4 semanas: ¿normal o no?

Una leve cojera cuatro semanas después de la cirugía esnormalDado que su perro aún se está recuperando, muchos perros siguen prefiriendo la pata operada, especialmente después de descansar o hacer actividad prolongada. Sin embargo, si la cojera empeora, se mantiene severa o su perro se niega a apoyar la pata, podría indicar un retraso en la cicatrización, dolor o problemas con el implante. Las señales a tener en cuenta incluyen:

  • Aumento de la hinchazón o sensibilidad alrededor de la rodilla.
  • Aullar o gemir al poner peso sobre la pierna
  • Renuencia repentina a caminar después de mostrar una mejoría previa

Si aparece alguno de estos síntomas es necesario un chequeo veterinario para descartar complicaciones como irritación del implante, mala cicatrización o infección.

Riesgos de infección y cómo detectarlos

Las infecciones posquirúrgicas pueden ocurrir en la incisión o internamente. Las infecciones son más probables si el perro se lame demasiado la herida, se encuentra en un entorno sucio o tiene un sistema inmunitario débil. Esté atento a estas señales de advertencia:

  • Enrojecimiento, hinchazón o calor.alrededor de la incisión
  • Descargar(un líquido claro es normal, pero el pus o la sangre son preocupantes)
  • Mal olorde la herida
  • Letargo, fiebre o disminución del apetito.

Como ya comentamos, para prevenir infecciones, mantenga la incisión limpia y seca, asegúrese de que su perro lleve un collar isabelino y siga todas las instrucciones de la medicación prescrita. Si se produce una infección, su veterinario podría recetar antibióticos o medidas adicionales para el cuidado de la herida. En casos graves, podría ser necesaria una cirugía para limpiar la zona.

Problemas con los implantes: ¿cuándo es necesario retirar una placa?

La cirugía de TPLO consiste en colocar una placa metálica y tornillos para estabilizar la rodilla. Si bien la mayoría de los perros la toleran bien, pueden presentarse algunas complicaciones, como:

  • Irritación del implante– Algunos perros pueden reaccionar a la placa de metal, provocandohinchazón, malestar o rigidezen la pierna.
  • Fallo del implante– Aunque es poco común, este problema grave ocurre cuando los tornillos se aflojan o la placa se desplaza, lo que requiere cirugía correctiva.
  • Infección que afecta al implante– Si el sitio del implante se infecta, es posible que sea necesario retirarlo una vez que el hueso haya sanado.

Si su perro experimentaDolor continuo, cojera o hinchazón alrededor del sitio del implante meses después de la cirugíaSu veterinario podría sugerir radiografías para comprobar el estado del implante. Si es necesario, la placa puede retirarse una vez que el hueso esté completamente curado, normalmente entre 6 y 12 meses después de la operación.

Cuándo reiniciar la fisioterapia si la recuperación se estanca

La rehabilitación es esencial para la recuperación de un perro después de una cirugía de TPLO. Si el progreso se ralentiza o la movilidad sigue siendo limitada después de seis semanas, su veterinario podría recomendar iniciar unaplan de fisioterapia estructuradoLas opciones de rehabilitación incluyen:

  • Hidroterapia(cinta de correr subacuática o natación) para desarrollar fuerza con poco estrés en las articulaciones
  • Entrenamiento de equilibrioUtilizando tablas oscilantes o superficies irregulares para mejorar la estabilidad
  • Terapia láserPara reducir la inflamación y acelerar la curación.
  • Ejercicios de masaje y estiramientoPara prevenir la rigidez y la pérdida muscular

Si tu perroTiene problemas para soportar peso, cojea con frecuencia o parece no querer caminar incluso después de descansar.Un programa de rehabilitación personalizado puede ser de gran ayuda. La falta de progreso después de dos meses puede indicar rigidez articular, pérdida muscular o dolor persistente, todos los cuales requieren una evaluación profesional.

Prevención de complicaciones a largo plazo

La mayoría de las cirugías TPLO son muy exitosas, perocuidados a largo plazoEs fundamental que tu perro no sufra dolor. Para prevenir futuros problemas de rodilla:

  • Mantenga a su perro en un peso saludable para reducir la tensión en las articulaciones.
  • Continúe realizando ejercicios de bajo impacto, como nadar o caminatas suaves, para mantener la fuerza.
  • Evite los saltos excesivos o las actividades de alto impacto, especialmente en perros mayores.
  • Proporcionar suplementos articulares como glucosamina y condroitina para apoyar la salud del cartílago.

Si se mantiene proactivo y observa los posibles problemas, puede asegurarse de que su perro tenga el mejor resultado posible después de la cirugía TPLO.

Conclusión

La recuperación de una cirugía de TPLO requiere tiempo, paciencia y dedicación, pero los resultados son realmente gratificantes. Si bien las primeras semanas requieren reposo absoluto y un seguimiento minucioso, empezará a ver mejoras graduales. Siguiendo un plan de recuperación estructurado, su perro podrá recuperar la movilidad completa y volver a una vida activa y sin dolor.

Regular chequeos veterinariosy, si es necesario,fisioterapiaSon cruciales para una correcta recuperación. El ejercicio controlado, una dieta equilibrada y el cuidado articular a largo plazo ayudan a prevenir complicaciones y a mantener la salud articular en general.

Confíe en el proceso, sea constante con los cuidados postoperatorios y no dude en consultar con un veterinario si tiene alguna inquietud. Con el tiempo y el enfoque adecuado, su perro volverá a correr, jugar y disfrutar de la vida, más fuerte que nunca.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tarda un perro en recuperarse completamente de la cirugía TPLO?

La recuperación completa de la cirugía de TPLO suele tardar de 3 a 6 meses. La mayoría de los perros recuperan una movilidad significativa a las 8 semanas, pero la consolidación ósea completa y la recuperación de la fuerza muscular tardan varios meses. Los controles regulares, el ejercicio controlado y la rehabilitación son importantes para una recuperación sin contratiempos. Las actividades de alto impacto solo deben reanudarse una vez que el veterinario confirme la correcta curación mediante radiografías.

¿Puede mi perro caminar inmediatamente después de la cirugía TPLO?

La mayoría de los perros no podrán o se mostrarán reacios a caminar inmediatamente después de la cirugía debido a los efectos de la anestesia y el dolor posoperatorio. Sin embargo, a los pocos días, suelen empezar a tocarse las patas. A las 2 semanas, se inicia el apoyo ligero y se permiten paseos cortos y controlados con correa. El paseo completo y sin restricciones tarda varias semanas, dependiendo del progreso de la recuperación y la fisioterapia.

¿Cuando podrá mi perro volver a correr?

Se debe evitar correr hasta al menos 12 a 16 semanas después de la cirugía, y solo con la aprobación del veterinario. Entre los 3 y 6 meses, la mayoría de los perros pueden retomar sus actividades normales, pero los juegos de alto impacto deben introducirse gradualmente. Correr, saltar o jugar bruscamente demasiado pronto puede causar problemas con el implante.

¿Cómo puedo prevenir complicaciones después de la cirugía TPLO?

El reposo estricto en jaula, los paseos controlados con correa y el cuidado adecuado de la incisión son esenciales durante las primeras semanas. Use un collar isabelino para evitar que se lama y siga todas las instrucciones de medicación y rehabilitación. Esté atento a signos de infección, hinchazón o cojera. Mantenga a su perro en un peso saludable y siga un plan de fisioterapia estructurado para obtener los mejores resultados.

¿La cirugía TPLO previene la artritis en los perros?

La cirugía de TPLO no previene por completo la artritis, pero ralentiza su progresión al estabilizar la articulación de la rodilla y reducir el movimiento anormal. Los perros sometidos a TPLO presentan una mejor función articular a largo plazo y experimentan menos dolor en comparación con las lesiones de LCC sin tratamiento. Mantener un peso saludable y administrar suplementos para las articulaciones puede retrasar aún más el desarrollo de la artritis.

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